Campos de Valentín al atardecer



Largos días los de mayo, tórridos y secos en este año sin agua donde los llanos de cereales sobreviven apenas con los últimos jugos que retienen sus resecos suelos. El atardecer, al menos, supone un liviano respiro a al espera del día siguiente con la esperanza puesta en el agua que no termina de llegar.

Related Posts with Thumbnails